
Cómo mantener el baño cálido (sin sufrir el shock por el frío)
Seamos honestos: salir de una ducha caliente y entrar en un baño helado en enero es lo peor que puede pasar. Queremos que el baño esté ya caliente cuando entremos, pero no queremos pasar veinte minutos calentando toda la habitación. Ahí es donde entran en juego los calentadores infrarrojos resistentes al agua.
¿Por qué los infrarrojos?
La mayoría de los calentadores simplemente intentan calentar el aire, lo cual lleva mucho tiempo. Los calentadores infrarrojos son diferentes: son como un rayo de sol que golpea nuestra piel. Es casi instantáneo. En cuanto se enciende el aparato, los filamentos de tungsteno comienzan a brillar y sentimos el calor de inmediato. Sin esperas. Sin escalofríos. Solo esa sensación de calidez, incluso cuando afuera está nevando.
Hacerlos “inteligentes”
Si estás cansado de buscar el interruptor con las manos mojadas, puedes conectar estos calentadores a tu sistema de hogar inteligente. Básicamente, utilizamos un módulo de relé: un pequeño dispositivo que permite que la conexión Zigbee o Wi-Fi se comunique con el calentador. Esto significa que puedes programar un temporizador para que el baño esté listo antes de que te despiertes, o utilizar un sensor de movimiento para que el calentador se active en cuanto entres. Pero hay algo importante que recordar: ten cuidado con la energía consumida. Estos calentadores consumen mucha energía. Si utilizas varios tubos de 500 W, es probable que el interruptor inteligente barato se dañe. Debes asegurarte de que el relé pueda manejar esa cantidad de energía; de lo contrario, tendrás que reemplazarlo más pronto de lo deseado.
Mantener todo seguro (y seco)
Obviamente, el agua y la electricidad no van bien juntos. Para mantener todo seguro, guardamos los componentes electrónicos en cajas con clasificación IPX4 o IPX5. Los elementos calefactores mismos están dentro de vidrio de cuarzo sellado, así que el vapor del baño no daña los filamentos. Un punto a tener en cuenta: como estas unidades generan mucha calor en un casco pequeño y resistente al agua, la carcasa puede calentarse bastante. Deja algo de espacio para que el aire circule. Si lo colocas demasiado cerca de la pared o el techo, el sistema de protección contra el sobrecalentamiento se activará y cortará la alimentación eléctrica para evitar que se sobrecaliente. Con eso, todo estará bien.