
Elegir la lámpara de infrarrojos adecuada para su baño
¿Alguna vez ha salido de una ducha caliente y ha entrado en un baño helado? Es algo realmente desagradable. La solución no consiste simplemente en comprar cualquier calentador; se trata de elegir uno cuya potencia sea adecuada para el espacio en cuestión. A menudo vemos casos en los que alguien coloca una lámpara de baja potencia en un baño muy grande. El resultado? Uno se queda allí, temblando durante diez minutos, mientras la lámpara apenas logra calentar el ambiente. Es una pérdida de tiempo y energía.
¿Cuánta potencia realmente necesita?
Si tiene un baño pequeño (menos de 5 m²), una lámpara de 400W a 600W suele ser suficiente. Así, el ambiente se calienta rápidamente. Pero si tiene un baño grande o un cuarto de baño de diseño abierto, necesitará una lámpara de 800W o incluso 1200W. Tenga en cuenta que las baldosas absorben mucho calor. Si además cuenta con un extractor de aire potente que saca el aire caliente, necesitará aún más potencia. Lo bueno es que estas lámparas utilizan luz infrarroja de onda corta. En lugar de intentar calentar cada centímetro cúbico del aire, calientan directamente al cuerpo. Es como estar bajo el sol. No tiene que esperar a que todo el baño se caliente para sentirse cómodo.
Las desventajas (y algunos consejos)
Más potencia significa que el ambiente se calienta más rápido. Pero hay un problema: una lámpara de 1200W genera mucho calor concentrado. Si sus techos son bajos, es posible que su cabeza se caliente mientras sus pies siguen fríos. Debe asegurarse de que la lámpara esté montada a la altura adecuada, según su potencia. Utilizamos vidrio de cuarzo para los tubos, ya que los baños son lugares extremadamente hostiles. Debido a la humedad y a los cambios bruscos de temperatura, el vidrio normal se rompería fácilmente. Otra cosa: revise su instalación eléctrica. Estas lámparas consumen bastante corriente. Si sus cables son demasiado finos, se calentarán y podrían provocar que se apaguen los interruptores. No es una buena manera de comenzar el día.
Cómo hacer que funcione mejor
No coloque la lámpara en cualquier rincón al azar. Colóquela justo donde usted se encuentre, por ejemplo, encima de la salida de la ducha o del lavabo. De esta manera, podrá disfrutar del calor en el momento en que lo necesite, y no tendrá que dejarla encendida todo el tiempo. Y, por favor, utilice un temporizador o un sensor de movimiento. Así, la lámpara se apagará en cuanto usted salga del baño. De esa manera, la lámpara durará más tiempo, y su factura de electricidad no será tan alta al final del mes.