
Mantener a las personas calientes en los vestuarios húmedos: cómo lo hacemos
Seamos sinceros: los vestuarios y áreas de almacenamiento de equipamiento suelen ser lugares difíciles de mantener calientes. Hay alta humedad, vapor por todas partes, y las personas están frías e impacientes.
Si intentas usar un Calentador convencional, en realidad solo estás tratando de calentar el aire. Pero en una habitación con corrientes de aire, ese aire se disipa rápidamente. Por eso utilizamos calentadores de onda corta infrarroja. En lugar de luchar contra la temperatura de la habitación, estos calentadores envían calor directamente hacia la persona. Es como esperar a que se caliente una habitación, pero en lugar de eso, sientes el calor del sol en tu piel en un día de invierno. Todo esto ocurre en cuestión de segundos.
El secreto de la velocidad
Dentro de estos calentadores utilizamos elementos de cuarzo-halógeno. Los elegimos porque no fallan nunca. En cuanto enciendes el interruptor, el filamento alcanza su temperatura máxima. No hay necesidad de esperar ni de tener un período de calentamiento, como ocurre con los calentadores tradicionales. En un vestuario húmedo, ese calor instantáneo es lo que evita que el frío se instale en el ambiente.
Manejo del agua
El agua y la electricidad no son precisamente amigos. Debido a los salpicaduras y al vapor, un calentador normal se dañaría rápidamente. Para evitar esto, envolvemos todo en carcasas resistentes al agua y utilizamos juntas resistentes al agua. Incluso sellamos bien los puntos de entrada de los cables, para que el agua no pueda llegar a los terminales eléctricos. Así, el calentador puede funcionar en entornos húmedos sin causar cortocircuitos cada cinco minutos.
Algunas cosas a tener en cuenta
Hemos diseñado estos calentadores para que ocupen poco espacio. Puedes colocarlos debajo de mesas o montarlos en la pared. Pero ten en cuenta que los calentadores infrarrojos son muy potentes y crean una zona de calor muy concentrada. Si los colocas demasiado cerca de una superficie de madera o plástico, esa superficie se calentará rápidamente. Asegúrate de ajustar la distancia según la potencia del calentador. Quieres que la persona se sienta cómoda, no que la superficie empiece a quemarse. Además, asegúrate de que tu circuito eléctrico pueda soportar el aumento de corriente cuando se encienden estos calentadores.