
Acelerando su horno de vapor con tecnología IR
Si alguna vez ha gestionado una línea de panadería, sabe bien la frustración que eso implica. Todo está en movimiento, pero el horno de vapor es el cuello de botella. La calefacción por convección convencional tarda demasiado tiempo en hacer su trabajo. Cuando necesitas producir más unidades por minuto, no puedes simplemente esperar a que el aire se caliente.
Por eso utilizamos emisores de ondas infrarrojas de corta longitud de onda. En lugar de calentar el aire y esperar a que este llegue al pan, las ondas infrarrojas actúan directamente sobre la superficie del producto. Es como tomar un atajo: se reduce el tiempo de calentamiento, lo que significa que puedes aumentar la velocidad del transportador.
Potencia y calor
Para alcanzar altas tasas de producción, se necesita mucha potencia en un espacio reducido. Configuramos estos emisores para que funcionen rápidamente. Al utilizar una configuración de alta tensión, obtenemos una gran cantidad de energía sin que se fundan los fusibles ni se sobrecarguen los circuitos.
Esto genera una intensa energía térmica que permite que la corteza del pan se dore casi instantáneamente. El calor llega exactamente donde es necesario.
Advertencia: Estos tubos de alta potencia se calientan mucho. Es necesario asegurarse de que la carcasa y los ventiladores de refrigeración estén en condiciones adecuadas; de lo contrario, el chasis del horno podría deformarse. Nadie quiere eso.
Por qué el cuarzo es importante
Optamos por tubos de cuarzo llenos de halógeno, ya que no tienen problemas de retardo en la calentación, como ocurre con los elementos metálicos. No necesitan tiempo para calentarse; alcanzan la temperatura deseada en segundos.
Lo mejor de todo es que puedes controlar la intensidad del calor mediante un controlador PID. Si la línea de producción disminuye, las lámparas se apagan. Si aumentas la velocidad, las lámparas generan más calor.
Además, mantenemos el hardware sencillo. Utilizamos conectores estándar R7 o Sk15. Si una lámpara se quema, basta con reemplazarla sin necesidad de volver a cablear todo el sistema. Solo unos minutos y vuelves a estar listo para trabajar.
Conclusión
La adopción de la tecnología IR cambia completamente el proceso de producción. En lugar de tratar de calentar todo el producto, ahora se calienta solo su superficie. Sigues obteniendo la humedad ideal proveniente del vapor, pero las lámparas IR se encargan de darle el acabado final al producto. Es un enfoque híbrido que reduce significativamente el tiempo que el producto pasa en el horno. Puedes producir más producto por hora, pero tu cuenta de energía no aumentará. ¿Por qué? Porque las lámparas solo se activan cuando detectan que hay un producto pasando por debajo de ellas. Simplemente genial.